viernes, 15 de noviembre de 2013
ARTISTA CONTEMPORÁNEO: LA MOVILIZACIÓN DEL PUEBLO COLOMBIANO. (1)
No es extraño que muchas de las razones por las cuales los artistas colombianos relaten su posición o en la que se encuentra su contorno frente a una situación de la que este calla sea su misión o visión en el mundo del arte. Aparte de sus pensamientos personales, se busca por medio de la obra incorporar, explorar, reconocer, reclamar incomodar el lector con temas más sociales como la política, corrupción, economía, desigualdad, violencia entre otros. Muchos de estos han ido en búsqueda del relato que el estado calla para así mover masas y reactivar un pueblo que puede luchar por sus derechos.
Ciertos artistas plásticos, del siglo XX como Débora Arango2, Marco Tobón Mejía, Pedro Nel Gómez, Santiago Martínez Delgado, Fernando Botero, entre otros, impusieron su arte siendo la voz del pueblo, debido a la creciente inestabilidad social y las rivalidades políticas de los partidos tradicionales que querían controlar el aparato de poder, sobre todo dentro del campesinado de las zonas más estratégicas del país.
El siglo XX es un momento crucial para la historia de las artes, pues pasamos de conocer técnicas básicas como la pintura, escultura, dibujo y grabado, a explorar nuevas técnicas hoy conocidas como artes visuales. De este modo las artes plásticas evolucionaron de acuerdo al contexto y lo que pedía un mundo de consumo, pero si tomamos la situación social, económica, educativa, cultural y política en la que se encuentran gran parte de los colombianos en el siglo XXI veríamos claramente el desconocimiento atmosférico en cuanto a la comprensión del arte contemporáneo y a lo mejor se desconocen artistas que han luchado desde años atrás por el común.
Un pueblo que caya y no se hace sentir aun como política y sigue a diario en la lucha por el pan de cada día, es uno de los motivos por los cuales la contemporaneidad colombiana es la imagen del imperialismo norteamericano.
Dos grandes artistas contemporáneos han sido voz de la imagen neoliberal del imperialismo norteamericano en Colombia: Nadín Ospina, quien busca con sus obras mágicas, históricas y simbólicas conexiones con el consumismo actual y denuncia una pérdida de identidad cultural, y Antonio Caro quien ha cuestionado como artista, tanto los valores hegemónicos de una clase dominante colombiana, como las actitudes y la mercantilización misma del arte. En 1970, se dio a conocer como el artista transgresor. Según Luis Camnitzer: "Caro seguramente encaja en la comente artística que desde 1960 se ha categorizado como conceptualismo. Pero también encaja en algo más vasto y culturalmente más importante. Caro se manifiesta en una forma muy particular de guerrilla visual. Cuidadosamente apunta para errarle a los blancos de tiro definidos y amados por la estructura de poder artística, del mismo modo que su voluntad de localismo es difícil de exportar3."
Hoy se podría ver la falta de apreciación o conocimiento del pueblo colombiano en sabiendas de que el arte es un medio por el cual el hombre se manifiesta a diario y a la par con su momento de desarrollo tanto en el tiempo como en lo material e ideológico exponiendo así una búsqueda de estabilidad para la sociedad que interroga a diario la realidad para con las diferentes clases sociales en especial las que sufren al máximo de la pobreza.
Como dice Marta Trava, crítica de arte y escritora argentino-colombiana en “La construcción del concepto de lo contemporáneo en la crítica de arte en Colombia”: “esta contemporaneidad parece aún abierta y son muchos los procesos de construcción de nuestra tradición artística que merecen una lectura más rigurosa, sin importar que, como lo ha mostrado la esfera pública, en esa insistencia en penetrar las mediaciones, podamos terminar en un juego de espejos. Sin embargo, no cabe duda de que en esa lectura subyace la posibilidad de que las ideas sobre el arte contemporáneo sean revisadas para saber si detrás de ellas están realidades concretas o sólo se trata de construcciones ilusorias, los predecibles espejismos que aguardan luego de largas caminatas por el desierto”4.
El artista contemporáneo en Colombia, es un despertar de la gente que duerme en la rutina de la lucha por el diario vivir. El Arte que se expone a la sociedad exige ir de la mano al contexto que nos rodea, hoy el artista nace para el mundo de acuerdo a su situación, tanto en el movimiento o mercado del arte como en la lucha constante de sus principios y los de una gran masa que vive en la lucha por sobrevivir, “el artista plástico en su quehacer diario trabaja por romper las masas que se recopilan con el tiempo y se vuelven tan grandes que son inamovibles, pudren y mueren”.
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1 Juan David Holguín Gallego (2013)
2 “Débora Arango fue la primera mujer colombiana que se atrevió a pintar desnudos, hecho que levantó muchísima polémica, aunque quizá no tanta como sus retratos de conocidos políticos con forma de animales (por ejemplo, en La salida de Laureano retrató al general golpista Gustavo Rojas Pinilla presidiendo un coro de sapos). A pesar de las controversias que suscitaba su obra, Arango recibió el premio Secretaría de Educación y Cultura de Antioquia a las Artes y Letras como reconocimiento a su aporte cultural”. En:http://www.taringa.net/posts/arte/13911348/Artista-colombiana-Debora-Arango.html (Visto por última vez 29 Octubre 2013)
3 Camnitzer, Luis. (1995). p.43. "Antonio Caro: guerrillero visual", en Revista Poliester volumen 4, N. 12.
4 Traba, Marta. “La construcción del concepto de lo contemporáneo en la crítica de arte en Colombia”. En: http://criticaycontracritica.uniandes.edu.co/textossimposio/GiraldoTexto.pdf (Visto por última vez 20 Octubre 2013)
domingo, 13 de octubre de 2013
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